Historias Perdidas

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Archivos para abril, 2010

LOS DE LAS GALLETAS

Yo sí que puedo imaginarme fácilmente por qué uno de los implicados en el caso Gürtel, la trama corrupta relacionada con una presunta financiación irregular del PP, se refiere al constructor y empresario alicantino Enrique Ortiz como “el de las galletas” en una de las grabaciones que consta en el sumario. Y es que no hace falta tener muchas luces para darse cuenta de que, al igual que el entrañable monstruo de Barrio Sésamo, el rey de la construcción en Alicante se las come todas… “las galletas”.

Sólo hace falta echar un vistazo a la hemeroteca de este diario para descubrir la capacidad de ingesta que tiene en algunos ámbitos el ínclito constructor alicantino. Será tal vez porque su apellido coincide con el de una popular marca de magdalenas, pero no parece que haya “galleta” que se le resista… Y especialmente si se la sirven en bandeja desde el Excelentísimo Ayuntamiento de Alicante o se la remite por decreto el Poc Honorable President de la Generalitat.

Hagan memoria y coincidirán conmigo en que el mote le viene que ni pintado: los aparcamientos subterráneos, el mantenimiento de las aceras, la limpieza del cementerio, la recalificación de los terrenos del Rico Pérez, la recalificación de los terrenos de Terra Mítica y como colofón el desarrollo del entorno del previsto IKEA y el Plan Rabassa. Y no se trata de un listado muy exhaustivo, más bien al contrario, si tuviera que enumerar aquí todas las contratas que han recibido en los últimos años las empresas del grupo que dirige, necesitaría buena parte del papel con el que se hace este periódico. Sólo un apunte: en los cuatro años más activos de la trama vinculada al caso Gürtel (2005-2009) las empresas del Grupo Ortiz recibieron, solas o en UTE, más de 200 millones de euros (33.200 millones de las antiguas pesetas) en adjudicaciones de la Generalitat Valenciana.

De las relacionadas con el caso Gürtel, tan sólo las empresas de la familia Cotino, las del Grupo Sedesa, recibieron más adjudicaciones de la Generalitat que las de Ortiz en el mismo cuatrienio negro, en concreto, 539 millones de euros (cerca de 90.000 millones de las antiguas pesetas). Con semejante nivel de ingresos a costa del erario público autonómico no es de extrañar que el sobrino del vicepresidente de la Generalitat y presidente del Grupo Sedesa ande por ahí en avión privado y que las arcas autonómicas críen telarañas.
Por mucho que se rasguen ahora los trajes y otras vestiduras, el sumario del caso Gürtel es demoledor, y constata indicios más que suficientes para afirmar que existía un sistema de doble facturación y de financiación irregular del PP valenciano. Según consta en el sumario, las empresas del Grupo Correa trabajaban para la Generalitat y para el PP valenciano, de ambos sacaban tajada, y cuando ésta era insuficiente entraban en acción varios contratistas de obra pública de la Generalitat Valenciana –los de las galletas- que asumían como propias las deudas contraídas por el PP con El Bigotes y sus secuaces.

Por eso no me resulta para nada extraño leer que la Familia Cotino le envió un mensaje a El Bigotes el día en que la policía judicial entró a registrar la sede de Orange Market que decía: “Estamos un poco alarmados por las noticias. Esperemos que quede en nada. Contad con la familia Cotino para lo que sea. Un besazo”. Igual que tampoco me resulta muy complicado imaginármelos a todos ellos (los Ortiz, los Cotino, los Camps, los Costa, los Correa) batiendo sus voraces mandíbulas y comiéndose todas “las galletas”.

AÑO 1931

El año 1931 es uno de esos años que quedan marcados en la historia, aunque para mí tiene un especial significado, ya que ese año fue el que nació mi madre.
Vino al mundo un 13 de junio, y cómo era lógico salió roja y republicana. Creo sinceramente que haber nacido en ese año la marcó ideológicamente hablando, porque respiraba socialismo por los cuatro costados.
También, hace 79 años de un día como hoy, se proclamó la segunda república española, lo que supuso la puesta en marcha de un ambicioso proyecto de democratización y modernización, que tantas esperanzas despertó en amplias capas de la población española.
En diciembre de 1931, se aprobó una nueva Constitución, que reflejó las ideas de esta mayoría, otorgando unos derechos a todos los ciudadanos y ciudadanas de este país que, tras el fin de la República, tardaron muchos años en volver a recuperar, principalmente en lo relativo a derechos y libertades, como la aprobación del divorcio o el sufragio universal, estableciéndose también, la separación entre iglesia y Estado.
Pero todos estos logros se vieron truncados cuando un levantamiento fascista y antidemocrático provocó una guerra civil indecente y los posteriores 40 años de la historia negra de nuestro país.
Por eso en un día como hoy tenemos que recordar a esos hombres y mujeres que impulsaron ese gran avance que fue la República y que lucharon por defenderla. Por ellos y ellas no podemos olvidar la historia de nuestro país, ni condenarnos a repetirla.
Hoy, 79 años después, la ultraderecha española, sigue intentando coartar nuestras libertades, encausando al juez Baltasar Garzón por intentar investigar los crímenes del franquismo. Por ello, desde aquí, y con el mayor de los respetos a la actuación de los tribunales, me gustaría brindarle a Garzón todo mi apoyo y solidaridad.